TRASPÀS DE FRA IGNASI DE MANRESA 14-11-10

MANO A MANO
JUAN LUIS HERNÁNDEZ-FUERTES
Miércoles 17 Noviembre 2010

   Fray Ignacio, el amigo de todos

   Vine a este mundo para servir: Fray Ignacio de Manresa Interrumpimos (merece la pena) el disloque del actual ambiente futbolero, sin norte, criterio ni razón. Se justifica porque hay que decir adiós a un amigo de todos: Fray Ignacio (83 años) El pasado domingo, a las 2,30 a. m. los padres capuchinos sufrieron una baja irreparable. Antes, gentilmente esperó para recibir la extremaunción de su compañero de apostolado, Fray Miguel Ijurco, y después ya descansó en paz.

   Fray Ignacio había trabajado el sábado, como un día más, celebrando 5 misas. Ya de noche, echó sus risotadas, viendo a Messi hacer goles, y cenó en compañía de quiénes desde hacía más de 46 años, compartían fe y apostolado en la Residencia Montserrat de El Guarco (Cartago). Tremendo golpe para Fray Isidoro, Fray Solé, Fray Lesera, Fray Ijurco y sus amigos, que recordaremos siempre su alegría, actitud y generosidad.


   Nació Amadeo Darbán Llambes en Manresa (Barcelona); de ahí su apego al equipo culé del que era acérrimo. De joven entendió que los suyo era servir a los demás y se consagró en la Orden de los Capuchinos. De su natal Cataluña viajó al Amazonas -5 años de misionero-; recaló en Managua y se afincó en el definitivo destino: Costa Rica.

   Desde que llegó, su labor se hizo sentir. En el Cementerio Josefino de las Ánimas, realizó una encomiable misión. Después, trasladado a la vieja metrópoli, nunca se cansó de expander la fe en las comunidades, construyendo iglesias y entregándose a labores comunitarias. Sus misas, en Taras, Llano Grande, Quircot, los Capuchinos o el Carmen eran personalizadas. Su gen por crear, innovar y evangelizar, le hizo acompañarse de un bagaje exclusivo de la música sacra o clásica, regalando así a los fieles la Santa Misa con efectos musicales y grandes voces. Ave María de Shubert o las voces de Plácido, Caballé, Pavarotti o Beethoven, se hacían presentes. Y él ("Fray Cassette") hacia participe, en coro, a sus devotos feligreses. Nacho, de vitalidad y entusiasmo contagioso; viajó una vez en moto, en solitario, hasta Canadá, derrochando espíritu. Y su gran habilidad nos lega dos portales de Belén con sello inigualable. Era Fray Ignacio un personaje singular y toda su vida la dio a los demás.

   Silenciaba sus enfermedades, en la recamara, y al preguntarle, siempre estaba bien. Su despedida fue multitudinaria. Hoy su vacío, afirma Fray Ijurco, se llena con su recuerdo humanista.